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Nacionales

RECUERDOS: A 46 AÑOS DEL VIL ASESINATO DE ORLANDO MARTÍNEZ.

Por: Ing. Samuel Peña

Lo tengo muy vivo en mi memoria. Una noche como la de hoy, hace 46 años unos 7 jovenzuelos, militantes y simpatizantes del Movimiento Popular Dominicano -MPD- evaluábamos la coyuntura política nacional por disposición del partido en San Juan.

Recuerdo a Oscar, Ernesto, Huáscar, Marisol, Otoniel, Farewell y Jochi (seudónimos utilizados para operar en la clandestinidad a que nos obligaba la época) en sillas de guano en una casa de los suburbios, al sureste de la ciudad. Muy cerca de donde habían sido apresados y asesinados dos mártires del MPD en distintas fechas: Tito Montes y Tulio Rafael Rivas.

Eran las 12:15 de la noche, se escuchaba la música de Radio Clarín, en AM, la emisora más potente del país para entonces, propiedad del empresario trujillista Salomón Sanz.

El ambiente era pesimista y sombrío. Veníamos de haber sido derrotados por el balaguerismo un año antes. Las esperanzas de salir de Balaguer en 1974 a través del poderoso “ACUERDO DE SANTIAGO” se esfumaron.

Había fracasado el plan de tomar el poder por elecciones, con la irrupción del ejército y la marina a la campaña electoral de mayo del 1974.

(No olvido los pañuelos “coloraos” prendidos en las bayonetas de los fusiles militares , mientras reprimían la población opositora en pleno proceso electoral.)

(No olvido los guardias dominicanos imitando con propósitos opuestos y fines represivos y reaccionarios a la “La revolución de los claveles” encabezada por el ejército portugués en abril de ese mismo año.)

(Para derrocar la dictadura cívico militar de más de 48 años de Antonio Oliveira y su títere Caetano, tanqueros y alistados colocaron claveles en sus tanques y bayonetas el 25 de abril de 1974, para no reprimir al pueblo de Portugal en lucha.)

(Lo de los guardias dominicanos constituía un directo y poderoso mensaje de la dictadura ilustrada de Balaguer: estaba dispuesta a un auto golpe, a masacrar la población antes que permitir el acceso al poder del PRD y sus aliados.)

(Ello obligó al retiro forzoso de las elecciones, del “Acuerdo de Santiago” liderado por el Dr. Peña Gómez, el PRD, el PQD del Gral. Wessin, el PRSC (Revolucionario Social Cristiano de Moreno Martinez) y el glorioso MPD por la izquierda.)

(Era imperativo evitar el baño de sangre que la dictadura estaba dispuesta a provocar para imponer un tercer mandato de Balaguer, como a la postre se impuso.)

(Recuerdo en esa campaña ver salir por primera vez de la clandestinidad la bandera roja y negra del MPD y ondear por los campos y ciudades de todo el país, reclamando “tierra y pan para los campesinos”. Recuerdo cuando, tras una orden del MPD a sus estudiantes, tomamos la catedral de San Juan durante 10 días, para reclamar la liberación de los presos políticos.)

En esas divagaciones estábamos cuando el camarada “Jochi”, quien moderaba la reunión pidió silencio.

Nos estremeció la sorpresa. El recién fallecido y legendario locutor Ramón Anibal Ramos, detuvo la música para ofrecer el avance de noticias que ensombreció aún más el ambiente y nos heló la sangre de impotencia y dolor: acababan de asesinar a Orlando Martínez.
Había sido acribillada a quemarropa una eminencia gris del periodismo comprometido, militante, contestatario y revolucionario.

Orlando era director de la prestigiosa revista «Ahora!», columnista diario de «El Nacional», los más importantes de entonces y dirigente prominente del Partido Comunista Dominicano- PCD- dirigido por Narciso Isa Conde, José Israel Puello y Carlos Dore.

Nuestra reunión terminó abruptamente y esa misma madrugada regresé a la UASD, para integrarnos a las protestas contra la dictadura de Balaguer, que había ordenado el crimen; pese a que en una burda maniobra se quiso acusar a Bosch y a otros peledeistas como Diómedes Mercedes que recién había salido del PCD.

Días antes de ser asesinado, la valiente pluma sanjuanera había conminado al Dr. Balaguer a “cojer” un avión e irse del país con todos sus adláteres, malandrines, ladrones, secuaces y matones, en un artículo emotivo, insólito, desafiante, e histórico publicado en su columna «MICROSCOPIO».

Resultó la indignada y tal vez imprudente protesta del escritor y periodista. A la larga resultó el mejor pretexto para quitarle la vida. Fue la reacción impotente de Orlando ante la devolución al extranjero del dirigente comunista, camarada de Martinez, pintor de fama continental Silvano Lora, al intentar regresar a su país por avión desde el exilio, teniendo impedimento de Balaguer para entrar a su país.

La sentencia de muerte de Orlando Martínez quedó sellada cuando el propio Balaguer pidió al sector de sus militares más cavernario dar «una lección» al comunicador.

La banda que lo mató frente a la UASD, en la José Contreras, fue encabezada por el entonces mayor Pou Castro, condenado junto a sus secuaces en un juicio que duró más de 20 años.

Algo que no se ha evaluado es el contexto histórico y político en que se produjo esa muerte vil. El propio Balaguer dejaría una página en blanco de su famosa obra “Memoria de un cortesano en la era de Trujillo”, la que supuestamente sería revelada después de su muerte, donde revelaría los nombres de los responsables de uno de los crímenes más abominables de la historia dominicana.

El partido de Orlando, el PCD, había cometido un grave error político cuando en el año 1972 apoyó el Código Agrario de Balaguer y entró en contubernio con el régimen que había liquidado a la juventud revolucionaria, disponiendo la integración al gobierno de sus mejores técnicos formados en la órbita soviética.

Junto al ultraderechista y anti comunista Vincho Castillo, el PCD fue el brazo ideológico y orgánico ejecutor de “Las leyes agrarias” en el campo.

La tesis ideo-política del PCD era la falsa premisa de que se fomentaría la “lucha de clases” en el campo al estimular la lucha campesina por la tierra.

El PCD ignoró que la Reforma Agraria en América Latina fue un proyecto de contra insurgencia, precisamente ostensible para evitar las rebeliones campesinas contra el latifundismo en el continente, pulcramente diseñado en la Administración Kennedy en los años 60.

Como premio a su colaboración con el balaguerato, el PCD fue legalizado bajo una ley express y sus líderes salieron a la legalidad, a participar en elecciones.

Mientras, sus profesionales más brillantes en el área de la medicina, agropecuaria, entre otras, formados en la esfera soviética, engrosaron las filas del Estado (Marté Durán, Pereyra Ariza, Carlos Dore entre otros).

Orlando desarrolló unas relaciones estrechas con una parte del poder militar balaguerista, considerado por ellos progresista (sector Nivar Seijas); empero fue víctima del otro sector militar balaguerista adverso que rivalizaba por el poder, los negocios, la corrupción, el crimen y la vocación anticomunista impuesta por el poder norteamericano.

El escritor quedaría atrapado entre las patas de los caballos. Solo faltaba un “error” y ese error, ese pretexto fue su valiente artículo del 25 de febrero de 1975 titulado: “¿Porqué no, Doctor Balaguer?”

No se debe olvidar, que posteriormente otro hermano de Orlando Martinez fue asesinado cuando se acercaba a la real verdad de porqué fue asesinado el primero.

Tampoco olvidemos que Narciso Isa siempre reclamó la responsabilidad del sector fascista balaguerista, de los generales Pérez y Pérez, Milo Jimenez, Chinino Montás, Ernesto Cruz y demás vinculados a la CIA, el MAGG y a la gusanera anticatrista y mafiosa de Miami, como los culpables del horrendo crimen.

Ese grupo era vinculado a la muerte de otro periodista, Gregorio García Castro, dos años antes y rivalizaba con el grupo del Gral. Nivar Seijas, (amigo de García Castro, de Martínez y del PCD). Pero el Gral. Nivar ya había sido responsable del exterminio de “Los Palmeros”.

Al rendir honores a este paladín y mártir de la libertad de opinión, recuerdo estos hechos para que no se pierda jamás la memoria histórica de los pueblos, de sus héroes, de sus tumbas.

Que no se olvide, donde han estado y permanecen sus verdugos. Amén

SAMUEL PEÑA
17/03/2021